En xkcd me encuentro con un genial cómic que trata sobre la (fallida) estimación de tiempo en Windows aplicado en la vida real ¡Gracias Windows por alegrar mi día
!


En xkcd me encuentro con un genial cómic que trata sobre la (fallida) estimación de tiempo en Windows aplicado en la vida real ¡Gracias Windows por alegrar mi día
!

Por un twitt de @PabloSanchez llego a un genial comic que muestra como la tecnología podría volverse contra nosotros en un modo muy cómico. Lo triste es que no es una realidad tan lejana como algunos quisieran pensar
.

A pesar de que las películas de robos siempre muestran avanzados sistemas para bloquear cámaras de seguridad, esta es, sin duda, una muy simple e igualmente eficaz alternativa (aunque cualquier cosa con punta afilada podría echar abajo el plan). Así inaguro un nuevo tema en el blog: ayudar a ladrones con poco presupuesto.

Si comparamos las marcas conseguidas en deportes de velocidad y similares en los primeros Juegos Olímpicos con los últimos nos encontraremos con una diferencia en cuanto a tiempo bastante grande. Es curioso ver como la tecnología ha ayudado a lo largo del tiempo a miles de atletas a batir récords mundiales. Estos son algunos ejemplos:
Tiempo del ganador en los 100 metros planos
Atenas 1896: 12 segundos
Pekín 2008: 9,69 segundos
Tiempo del ganador en los 200 metros planos
Paris 1900: 22,2 segundos
Pekín 2008: 19,3 segundos
Altura alcanzada por el ganador del salto con garrocha
Atenas 1896: 3.3
Pekín 2008: 5.96

Y ni hablar de la natación, gracias al nuevo traje usado por los nadadores olímpicos desarrollado por la NASA se han batido casi todos los récords en esta edición de los Juegos Olímpicos. Incluso ha sido llamado doping tecnológico por todo la ventaja que representa su uso. Los nadadores pasaban al menos 10 minutos poniéndose el traje ya que debía quedar completamente plano, ser el mejor tiene costos
.
Espero eso si que no seamos lo suficientemente tecnológicos para luego reemplazar a los atletas por robots, eso ya sería apocalíptico.
Así le decimos adiós a estos Juegos Olímpicos, gracias por todas esas alegrías (los fuegos artificiales falsos, la niña que al final no cantaba y esa genial idea de bombardear nubes).
Qué importa si es un sistema ultra avanzado de detección de ladrones o una simple piedra atada a la rueda del auto. Lo importante es que funcione, y eso lo entendió bastante bien el dueño del auto que sale en la imagen.
