Cines para adultos, libros para adúltos, bebidas para adultos y ahora comida para adultos. Al parecer los esfuerzos por ganarse al público adicto al porno llega a límites insospechados… demasiado insospechados
. Mmmmm… quiero pasta de pene, ¿¡quién se atrevería a decir eso!?.

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