Para las vacaciones uno suele planear todo, desde la comida hasta las actividades nocturnas y procuramos no olvidar el más mínimo detalle. El problema es que nos fijamos tanto en los detalles que fallamos en cosas tan vitales como el transporte
.
Nunca he sido tan imbécil tonto necio olvidadizo como para pasar por alto algo así, pero siempre me pasa que olvido algo esencial, como por ejemplo, la ropa para dormir (y varias veces), de hecho ahora lo primero que hago es echarla porque ¿a quién le gusta dormir con la ropa del día?.

¡Si te gustó este post puedes suscribirte a mi feed!



