No, no voy a criticar a mis padres, el título hace referencia a otro tipo de padres. Ayer en las noticias vi una nota sobre los nuevos nombres que han aparecido en el Registro Civil. En Chile el caso de nombres raros no es tan preocupante o extenso como en Venezuela pero nunca faltan las excepciones.
Algunos de los nuevos nombres que han sido creados durante este año en Chile: Wisin (al padre le gustaba mucho el reggaeton supongo), Barac (a lo gringo, pero mal escrito), Challan (¿una mezcla entre la ciudad chilena de Chillán y el cantante puertorriqueño?), Frankchescoly (homenaje HOYGAN al futbolista Francescoli) y Yhampool (una cosa entre Jean Paul y Shampoo).
Nombres raros siempre habrán pero lo que me molesta es la actitud de algunos padres, esto lo cito de un padre imbécil:
“Kenaid Marcelo Alonso, el primer nombre porque a mi hija le encanta una película que se llama Tierra de Osos”, explicó Marcelo Encina, respecto al nombre elegido para su hijo.
¡Pero qué mierda tiene en la cabeza ese hombre, le está arruinando la vida a su hijo por una película que le gustó a su otra hija!. Siguiendo esta regla quizás el otro hijo se llamará Barney o Poo. Eso es lo que llamo un padre imbécil.













