Vi este extracto de un periódico (ya algo añejo), que cuenta la curiosa y confusa historia que vivió un tal señor de apellido Gay en un avión. Después de la imagen esta la traducción, risas aseguradas
.

Fue reportado que un empleado de Ansett Australia (aerolínea), quien tenía tenía por apellido Gay, se subió a un avión recientemente usando la oferta “Viaje Gratis” de esta compañía para el personal. Sin embargo, cuando el señor Gay trató de tomar su asiento, se encontró con que ya estaba ocupado por una persona que había pagado el pasaje. Para no hacer un lío, él simplemente tomó otro asiento. Desconocidamente para el Señor Gay, otro viaje de Ansett en el aeropuerto experimentó problemas mecánicos. Los pasajeros de este vuelo fueron re-ubicados en otro aviones. Algunos fueron puestos en el vuelo del Señor Gay y todos los con pase “gratis” eran botados del avión. Oficiales de Ansett, armados con una lista con estos pasajeros “gratuitos” se subieron al avión, y los iban sacado para favorecer así a los pasajeros que sí habían pagado. Por supuesto, nuestro Señor Gay no iba en su asiento asignado, como podrán recordar. Así que cuando la encargada de los boletos se acerco al asiento donde el Señor Gay debía estar, le pregunto a un sorprendido cliente “¿Usted es Gay?”. El hombre tímidamente hizo el gesto que sí lo era, momento en el cual le exigió “Entonces tiene que bajarse del avión”. El Señor Gay escuchó lo que la encargada de los boletos había dicho y trato de aclarar la situación: “¡Tienen el hombre equivocado, yo soy Gay!”. Esto causo que un tercer enojado pasajero gritará “¡Diablos, yo también soy gay! ¡No nos pueden echar a todos!”. La confusión creció mientras más y más pasajeros comenzaban a gritar que Ansett no tenía el derecho de echar a los gays de sus vuelos.
New York Times
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