
El tema de DreamHost es complejo. Por culpa de ellos ha resurgido el viejo dilema “honor o dinero” algo que enfrentan las prostitutas todos los días (de ahí el título). Me motivó a escribir las variadas quejas que han hecho conocidos blogueros hispanos.
DreamHost tienta con mucho ancho de banda y mucho espacio por un precio bajo, quizás demasiado bajos. Con distintos cupones, el precio puede caer hasta 20 y tantos dólares, nadie rechazaría tan tentadora oferta. A mi parecer el problema radica en los cupones, cada vez que usas un cupon es como si fueras referido por otra persona. Esta persona (llamemosla Señor X) gana una gran cantidad de dinero cada vez que refiere a alguien. Pero, ¿qué pasa cuando el servicio no es el óptimo?, ¿el Señor X se dejará llevar por la avaricia, incitando a otras personas, y sabiendo que el servicio es malo? ¿o actuará con valentía y desacreditará a DreamHost por cada rincón del mundo?. Lamentablemente El Señor X tomará la primera opción, y así extenderá el reinado maligno de DreamHost.
Y porfavor no se muestren sorprendidos, DreamHost tiene una mala calidad de servicio y lo viene arrastrando hace tiempo. Por ejemplo en WebHostingUnleashed DreamHost no supera el 76% de satisfacción, contrastando con hostings como HostGator (100%), Lunarpages (97%), HostNine (100%) y BlueHost (93%), que son empresas de similares precios. Si desean buscar otros, les recomendaría esta web.
Así termino mi mensaje final, ¡digan no a DreamHost y eviten la prostitución bloguera!.
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