No, no he muerto ni estaba secuestrado, simplemente tuve un problema con Telefónica y su Internet. Pensé que se solucionaría en algunos días, pero el problema se alargó, llamé a su servicio técnico pero sus respuestas no fueron de mucha ayuda (que desconecte el no sé qué del no sé cuanto, etc.).
Espero que mi forzada ausencia no haya ahuyentado a mis lectores
. Todos estos días traté de ocupar mi tiempo en otras cosas, como leer un libro o jugar tenis (jugué un campeonato, perdí 5 de los 6 partidos, pero casi gano 3 de ellos
).
El buen Google ha querido que mi Internet se arreglará y gracias a ellos estoy aquí. Dense una vuelta mañana porque tengo ganas acumuladas de escribir algo bueno.
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